jquery.min-pin-it.js

Pin-it-hover

Post-Relacionados-JS

lunes, 13 de abril de 2015

Short Cake

Short-Cake-01

Hoy os traigo la historia de una tarta un pelín desgraciada… y es que a la pobre le ha pasado de todo.
Se trata de una Short Cake. Los que hayáis visto animes seguro que os suena un montón.

Short-Cake-03

Parece ser que es una tarta bastante popular en Japón y desde luego tiene una pinta estupenda, así que decidí que ahora que hay fresas por todos lados y no demasiado caras, tenía que intentar prepararla.

Esta tarta quería tenerla lista para el este sábado pasado, porque celebrábamos en casa de mi abuela el cumpleaños y aniversario de una de mis tías. Comencé a hacerla el viernes por la tarde y el sábado por la mañana le terminé de prepararle el relleno y la cobertura. Y ahí comenzaron los problemas, una parte de la nata de montar se me cortó un poco y decidí que aunque no podría usarla para la cobertura sí que serviría igualmente para el relleno… pero no pensé que entonces las fresas del relleno se resbalarían fuera de la tarta. Fue una tortura arreglar ese desastre sin tener que empezar de nuevo.

Después viene la parte en que tenía que colocar la cobertura sin una espátula en condiciones y sin poder girar la tarta para ayudarme… que dolor de riñones tuve todo el sábado después de pasar tanto rato extendiendo la nata con cuidadito.

Aún así, se podría decir que hasta ahí, todo bien, pero yo sabía que a la pobre tarta le quedaban aún por soportar algunas pruebas… comenzando por una hora de viaje en coche sin ningún tipo de caja adecuada para llevarla. Llegue con los dedos dormidos de sujetarla bien apretada para que no saliese volando en cada curva.

Pero, por fin, la tarta estaba en su destino. Ahora sólo tenía que colocarla en algún sitio donde los gatos de mi abuela no pudiesen hincarle el diente, así que la metí en una de las habitaciones y la coloqué sobre una caja de cartón bien visible encima de la cama. Era imposible no ver la tarta, de verdad, pero uno de mis tíos entró en la habitación y lanzó descuidadamente unos pantalones sobre la cama… con tan mala suerte que fue a caer sobre mi tarta.

No sé si afortunada o desgraciadamente, la tarta aún era comestible y sólo se destrozó parte de la cobertura y los adornos que hice con la manga pastelera. Si veis que la tarta en la foto del final del post parece un poco chuchurrida es por esa pequeña desgracia final.

Por fin, a eso de las 6 de la tarde pudimos probar la tarta e impedir que le sucediesen más cosas. Me ha gustado mucho el resultado, una tarta muy jugosa y esponjosa. Además, las fresas aún se conservaban frescas y “crujientes”, comparado con lo cremoso de la nata, así que la combinación es genial.

Me apunto como nota para la siguiente ocasión ponerle aún más trozos de fresa en el relleno y conservar la cobertura más tiempo en la nevera antes de comentar a cubrir la tarta, para conseguir así una consistencia más adecuada para extenderla con facilidad.

Short Cake

Ingredientes:

Para el bizcocho:

  • 3 huevos
  • 150 gr harina
  • 30 gr maicena
  • 150 gr azúcar
  • ½ taza de aceite (120 ml)
  • 1 y ½ cta levadura

Para el almíbar:

  • Mermelada de fresa
  • Kirsch (u otro licor de fruta. Yo utilicé cointreau)
  • Agua

Para la cobertura:

  • 200 ml nata para montar
  • 100 gr azúcar glass
  • 250 gr queso mascarpone

Para el relleno:

  • 250 gr fresas
  • Parte de la cantidad preparada para la cobertura

Elaboración:

Bizcocho

Separamos las yemas de las claras. En un recipiente grande batimos las yemas con el azúcar hasta que blanqueen y aumente un poquito su volumen. Luego incorporamos el aceite poco a poco.

En otro recipiente batimos las claras a punto de nieve. Echamos las claras en el recipiente de las yemas e integramos todo con cuidado, utilizando movimientos envolventes para evitar que las claras bajen demasiado. Yo utilizo para ello una espátula de silicona.

Mientras terminamos la masa del bizcocho ponemos a precalentar el horno a 200ºC.

Por último, añadimos la harina, levadura y maicena, previamente tamizada. Procuraremos utilizar movimientos envolventes y sólo hasta que los ingredientes estén integrados.

Horneamos a 180ºC durante 30 minutos con calor "abajo-arriba". Yo lo he horneado durante 20 minutos a 180ºC y luego lo bajé a 160ºC hasta que al pincharlo con un palillo salió limpio.

Dejamos enfriar el bizcocho en el mismo molde sobre una rejilla. Cuando el bizcocho esté frío lo dejamos reposar unas horas antes de cortarlo para rellenarlo. Yo lo he dejado toda la noche reposando.

Relleno

Escogemos las fresas más bonitas y de tamaño parecido para decorar la parte superior de la tarta. El resto de fresas las cortamos en rodajas o trocitos al gusto.

Almíbar

Echamos en un cuenco un par de cucharadas de mermelada de fresa y añadimos un chorrito de licor. (Yo he usado Cointreau pues me parece que la naranja combina mejor con las fresas que el licor de cereza). La cantidad de licor depende del gusto de cada uno; yo he preferido que el almíbar únicamente sirva para humedecer el bizcocho y no para emborracharlo. Se le añade la cantidad de agua necesaria hasta tener la consistencia adecuada, es decir, que al echarlo por el bizcocho se absorba con facilidad y no se quede sólo en la superficie.

Cobertura

En un recipiente muy frío montamos 200 ml de nata y le añadimos un par de cucharaditas de azúcar. En otro recipiente batimos el queso mascarpone con el azúcar glas. Luego integramos ambas con ayuda de una espátula de silicona. Reservamos en la nevera mientras cortamos el bizcocho en 3 rodajas.

Montaje de la tarta:

Sobre la primera rodaja de bizcocho extendemos el almíbar. Luego extendemos una capa de crema/cobertura con ayuda de una espátula. Colocamos las fresas en rodajas sobre la nata en la cantidad que deseemos. Cubrimos las fresas con otra capa de nata y la tapamos con la segunda rodaja de bizcocho. Repetimos el proceso con cada capa de bizcocho.

Cuando colocamos la última rodaja de bizcocho sólo nos queda cubrir la totalidad de la tarta con nata y decorarla con las fresas que dejamos reservadas. Yo metí en una manga pastelera únicamente lo que me sobró de la cobertura y le hice algunos adornos, pero podríamos haber decorado la totalidad de la tarta con la manga pastelera.

Conservamos la tarta en la nevera hasta que vayamos a servirla para evitar que la cobertura pierda cuerpo.

Me ha resultado un poco estresante hacer esta tarta, pero reconozco que ha sido por culpa de todos los inconvenientes que me han surgido. Volveré a repetirla en otra ocasión porque merece la pena, además, resulta muy vistosa cuando se cortan las porciones y se ven las capas de fresa y nata combinando con el color crema del bizcocho. Y si no, mirad esta foto ¿A que entran ganas de probar un trocito?

Short-Cake-02

No hay comentarios:

Publicar un comentario